
Me habré deshecho en preguntas que tu espalda conoce,
como mis manos saben de tu piel
y mis labios cubren tus recodos más ocultos.
Siempre somos algo más y algo más esperamos del otro.
Cada noche desnudamos las palabras
y entregadas a las sombras
las tomamos en sorbos de deseo,
en ese silencio apenas percibido por el otro respiramos
y seguimos el sendero del azar
que la noche deja entre sus derribados muros.
F
Este poema lo puse en Octubre del 2007
1 comentario:
Pues no está nada mal volver a lo pasado cuando se tiene tanto escrito que es difícil que lo recordemos hasta los que no dejamos nunca de leerte.
Repasar merece la pena.
Abrazos
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