
Me demoro en ti.
Es fácil morir cuando nada importa.
Tantas veces como el respirar nos ennoblece
escribo en las paredes un glosario de mentiras.
Un ramo de flores se marchita en una mirada oscura.
Sabes del aroma que mis palabras tienen.
No es hielo el fértil rincón de tu piel calida
y sin embargo tan lejos como mi mano anda el tiempo.
Recorro tu cuerpo.
Te recuerdo en los instantes de gozo.
Para que mentir,
hay una savia que mana entre tus piernas,
cierras los ojos, vuelves a ser humana.
La cama es una brújula imantada al norte.
El océano es denso y su agua recita los versos como una letanía.
El viento altano me humedece las palabras.
Si he de permanecer a tu lado
debes aprender a acariciar mis silencios.
Todavía estás tibia.
Tus pétalos son de rosa.
El sabor de la noche es crujiente.
Me demoro en ti.
El cielo tiene estigmas que desconozco.
Por eso mis ojos a veces lloran.
Soy débil pero tú cantas para que no te olvide.
F
4 comentarios:
Por mas que lo intentes,su recuerdo seguirá en ti..
Demorarse eternamente en el cuerpo de la mujer amada, es un placer inigualable. Abrazos.
Triste y sereno a la vez.
Me gustó mucho, Fernando.
La foto que acompaña es perfecta.
Besos
fácil morir cuando nada importa
y temible la muerte cuando en un cuerpo hallamos cobijo
un abrazo
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