ESTRAVAGARIOSIGLO21

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ESCRIBO PARA REDIMIRME DE MI MISMO

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lunes, 25 de julio de 2016

Faro XXV






¡Que dulce es el sabor de tu boca!

Y respiro en silencio

mientras recuerdo el viaje

en que me pierdo.

Una sombra es la luz de un faro

cuando nos recorre desde la lejanía,

y ser lejanía como un futuro cierto

cuando él pasa constante

en su incesante búsqueda

de alumbrar la bóveda celeste.


f.









lunes, 18 de julio de 2016

Faro XXIV






Todos los pájaros me hablan de ti

y sin embargo soy parte de un silencio que contempla el mar.

Puedo dormitar en el dolor del tiempo

pero sé que la noche trae a diario el placer de buscarte.

Allá, a lo lejos, las yemas de mis dedos te acarician,

y tú me respiras cuando desde la sombra mi luz es la llamada.


f.









lunes, 11 de julio de 2016

Faro XXIII





Hay heridas que siempre florecen en tus labios,

un largo despertar entre tus dedos,

lo trémulo, el fuego,

toda la cadencia de tu cuerpo,

un abanico de humedad recorriendo mi piel.

A veces los pájaros hacen sendas de olvido,

las nubes acarrean presagios de simiente

y en la espera, el viejo faro,

un tumulto de luz en la penumbra,

es un muelle abandonado donde la soledad peina

trazos de ternura buscándote en la distancia,

en esa lejanía donde se arrastra lo insondable.


f.






lunes, 4 de julio de 2016

Faro XXII











Arrastras el abandono de los barcos,

el apenas en que eres sólo una mirada,

las lágrimas que habitan en tu olvido,

el dolor quebrado, la ausencia,

el lado devorador de la herrumbre,

el misterio, la secuencia, la penumbra...

todo lo que la noche se permite de ti,

mientras en silencio,

como si nunca fuera a amanecer,

contemplas el ir y venir traicionado

de ese viaje eterno que rehace el faro,

constante y obstinado,

en la herida sinuosa del océano.


f.






lunes, 27 de junio de 2016

Faro XXI











Recórreme en silencio,

respírame en las olas,

simple soledad de océanos,

en este faro habito.

Nuestra batalla es herida de susurros,

azul en tu cuerpo, mi saliva es la luz,

una cadena, una condena,

de mi lengua en tu piel

como si nunca fueras a abandonarme,

como si la noche fuera a ser eterna

y nuestro deseo se alimentará

de la oscura línea del horizonte.


f.






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