ESTRAVAGARIOSIGLO21

ESTRAVAGARIOSIGLO21
ESCRIBO PARA REDIMIRME DE MI MISMO

Datos personales

Mi foto
Fernando Sarría
Ver todo mi perfil

El Alhaquín

lunes 9 de noviembre de 2009

En tu espalda







En tu espalda se derrama la savia de la vida,
el palpito perdido de los astros,
la luz de un relámpago,
el sueño perfecto de un ciego.
Alcanzarla desde abajo cuesta.
Deben abandonar mis manos tus muslos,
el desnudo realce de tus glúteos,
la suavidad de la piel,
para llegar a ella.
No deja de ser una nueva prueba.
Perderse en la selva cercana de tu sexo
o en este rincón
donde el mundo se deja oír en un gemido intenso,
es la tentación primaria que me absorbe.
Pero he de llegar a resucitarte entre tus vértebras,
a sentir la música que nace
al pasar las yemas de mis dedos,
una por una, para llegar hasta tu nuca,
tu cuello, tu pelo,
y sentirte entregada,
deshecha entre mis dedos,
dispuesta a morir en mi boca,
entre mis labios y la humedad de mi lengua,
con un ronroneo
que en nada tiene que envidiar
al goce de los gatos.





domingo 8 de noviembre de 2009

Resume la luz de un verano





Resume la luz de un verano,
la eternidad de un abrazo,
la dulzura de un beso,
el largo refugio de la piel
del uno en el otro…
ese silencio contenido de lluvia
donde la noche se hace
deseo, dolor, palabra.





F


sábado 7 de noviembre de 2009

SILVIO RODRIGUEZ ¿A dónde van?





A veces las he visto partir al amanecer detrás de tu sombra y tu silencio...




Principio de incertidumbre (Ismael Serrano)





viernes 6 de noviembre de 2009

No sé




No sé si este contar las horas
en que tú no estás
sirve para definir lo que es amor.
O sólo es el deseo de tu boca
como un relámpago
en el silencio de la tarde,
tu piel,
el sentido difuso de tu cuerpo...




Del libro "El error de las hormigas"


Antonio Vega y Amaral




jueves 5 de noviembre de 2009

En el claro de la luna





Noviembre




De repente se fue el último verano,
el lado de la noche cobró en sombra cada día perdido.
No fue nada, tan sólo una daga abriendo despacio su paso,
alargando ebria su senda en mi costado
mientras veía venir, entre la áurea luz del acero,
tu mano desprendiendo marchitas rosas,
silenciando la lluvia, despidiéndome de la vida con un beso.




Seguidores


El error de las hormigas (Editorial Eclipsados)

Archivo del blog