Reclámame en la noche el final del acoso,
tenme sujeto a tus brazos,
a la humedad de tus labios,
a tus calientes pechos.
Se la tierra, el zaguán del puerto,
el muelle que me espera,
cada uno de mis sueños,
el temblor estremecido del deseo.
F
Reclámame en la noche el final del acoso,
tenme sujeto a tus brazos,
a la humedad de tus labios,
a tus calientes pechos.
Se la tierra, el zaguán del puerto,
el muelle que me espera,
cada uno de mis sueños,
el temblor estremecido del deseo.
F
4 comentarios:
Ummm...qué bien suena este poema Fernando. Y eso que es lunes. Besos
nada como andar de pasiones para empezar un nuevo año..
salud por eso!.. y buenos deseos.
La noche reclama lo oculto, lo escondido... que fácil es simplemente dejarse llevar.
Abrazos de amanecer.
¿Qué tendrá la noche que inspira estos poemas?
Es tarde, son más de las cuatro, voy a ver si logro arrancar aunque sólo sea un verso, ¡qué ilusa!, supongo que hay que nacer.
Besos.
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