Si de esta soledad,
quieta en el instante de tu marcha,
pudiera saciar las ganas de desaparecer
bajo esta agua tibia de la ducha,
y no pensar todavía en tus caderas
cuando te cimbreabas hacia mi,
ahora la casa estaría vacía,
nadie volvería a recordarnos,
y sólo los pasos perdidos
de nuestros cuerpos
llamarían a esto hogar.
8 comentarios:
La soledad, a veces, toma la forma de un hogar vacío...
Vacios muy difìciles de llenar. Abrazos.
Ese hogar de la foto está tan frío, tan estático, tan solo, que casi no hacen falta palabras para definir un estado de ánimo, pero a mí me gusta que lo adornes con ese poema.
Un beso.
... Una ducha tibia reparadora... contra la soledad...
Un beso f.
me voy a quedar sin ti,
pero el hogar lo llevo conmigo
Hogar que deja de serlo cuando se puebla de ausencias.
“Cada paso es una incertidumbre”, y no hay peor incertidumbre que la de temer la soledad, el páramo de una vida sin caricias, el frío colándose por las rendijas de silencios impuestos.
Los nidos de pájaros olvidados también remiten al hogar. Al abrazo, al refugio del calor de un cuerpo.
Hoy leyendo tus versos he sentido que es el amor el que nos redime y la belleza, el arte, la música, la poesía… nos consuela.
Un abrazo, Fernando
Todos tenemos tantos y tantos pasos perdidos..
Qué sería de nosotros sin la memoria de los momentos vividos, sin recuerdos, con olvidos, sin instantes de soledad que evocan lo vivido... nada, no seríamos nada, dejaríamos de ser latientes de la misma vida.
Besos amigo.
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