No hay silencios perdidos más inoportunos
que los que traslada la lluvia entre sus trasparentes gotas.
Me encuentro en medio de una tormenta
donde sólo se escucha el eco de mi corazón
bombeando la sangre precisa para amarte,
pero tú has infringido las normas de los sueños
y desde las ventanas de mi soledad
cruzas entre las lagunas que devoran la calle
y te veo desbordar con los versos
todas las huellas que tiende mi esperanza.
2 comentarios:
La calle solitaria es como una diana donde clavar la nostalgia.
Besos
La lluvia sabe de nostalgias, tanto como de humedades.
Un saludo
Publicar un comentario