Ebrio puede ser una palabra que encierra de abril sólo un pasaje, el terreno donde anidan las mentiras o los instantes previos a la lluvia. En ti se resguarda el día, crea matices y hace de la tarde un tañido inconfesable. Es posible que todo sea en vano, me estoy yendo lejos y tú todavía te preguntas por el aroma de los jazmines y las rosas.