ESTRAVAGARIOSIGLO21

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ESCRIBO PARA REDIMIRME DE MI MISMO

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lunes, 11 de abril de 2016

Faro X









Un océano es un bosque de azulados abismos,
en él se pierden las palabras
como gaviotas buscando el horizonte.
Poseo de tu nombre todas las letras
y lanzo mis caricias lejos,
esa lejanía de lo imprevisible,
el lugar por donde vienen siempre los barcos.
Para llegar a ti
no basta con creer en el mañana,
debo ser constante,
y todas las noches iluminar
el camino que nos acerca al cielo.


f.










lunes, 4 de abril de 2016

Faro IX









De lejos, vendrá de lejos,
porque a veces las llamadas
se hacen de señales invisibles para otros,
vínculos de fuego que queman la noche
y que sólo ella sabe ver
cuando en el silencio
resuenan tres ráfagas de luz que conmueven el agua
y una larga espera que la nombra.





f



lunes, 28 de marzo de 2016

Faro VIII












Soy el acoso,
un deseo envolviendo una isla.
La luz en la noche,
el sendero de ternura que navega
y se hace viento,
rayo intermitente que te busca.
Soy soledad,
la ausencia cuando tú no estás,
el rincón de la tormenta en la espera,
ese faro que se derrumba
como un silencio cuando te marchas.





f.






lunes, 21 de marzo de 2016

Faro VII










Rodéame de luz,
soy un faro dormido por la ausencia,
ese estruendo de vigilia me delata.
Solo, habito el deseo
como el océano su hondura.
Camino descalzo por la playa,
el frío se desnuda conmigo,
las sombras carecen de tus manos
y se ciernen como la nieve
entregadas a mi cintura.
No temo, cada vez temo menos, soy el guardián del abandono,
el quejido y el sabor del amanecer
todavía perdura en mi mirada.


f.













lunes, 14 de marzo de 2016

Faro VI









Si te digo que te amo
y uso un círculo de luz
que hiere la oscura humedad de la noche,
sentirás cada doce segundos
la sensación de mi olvido,
el silencio guareciéndolo todo,
esa ausencia que sin querer
trae su pequeño trozo de muerte.


f.











lunes, 7 de marzo de 2016

Faro V








Hay océanos que apresan los silencios,
encierran en su cuerpo la humedad del miedo.
He oído el silabeo de los pájaros,
su quejido lejano,
la ansiedad del vuelo.
Así, en esta luz
en que la noche me pronuncia,
me redimo del eco de tu ausencia,
soy el faro perpetuo,
tu llamada,
el último deseo,
la caliente tentación de una llama.



f.











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