ESTRAVAGARIOSIGLO21

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ESCRIBO PARA REDIMIRME DE MI MISMO

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jueves, 10 de julio de 2008

Ardiente y solitaria






Descalza en tus hechuras,
hembra ardiente y solitaria,
apenas me debes nada
y sin embargo sigues derrumbada entre mis manos.
Muro de raíces y de sueños te elevan,
entre todas eres el fuego, la llama,
el salterio donde cantar la noche,
esa mano de humedad que trae el mar,
el dolor de la lluvia de noviembre,
una boca que deshace,
sierpe azulada,
el rumor del bosque,
el pájaro en su silencio de alambre…
Puedo hablar de ti y tú nombrarme
y entonces viene la tormenta,
el diluvio se lleva todo lo que hemos escrito
y sólo nos queda reconocernos
en el sabor de la saliva
que dejamos en la piel del otro.




F

miércoles, 9 de julio de 2008

Puedo escribir de ti sin pronunciarte







Puedo escribir de ti sin pronunciarte
como puedo ahondar en el bosque
y no escuchar el canto de los pájaros,
desarmarme en la lluvia,
empaparme de la tormenta
o quedarme quieto en mitad de un silencio.
Muerto, sin voz,
duna en mitad de otras dunas
donde el desierto ensimismado
se mueve lento
en su vaivén de sueño y de lamento.
Puedo escribir de ti sin verte,
sin tocar tu piel,
besar tus labios,
sin dejar mi saliva en tus recodos,
ni oírte gemir la noche
al humedecer mi cuerpo.
Puedo escribir de ti
aunque te hayas ido a otro puerto,
a otra ciudad,
a otro hemisferio.



F

Quién te pronuncia....







¿Quién te pronuncia
desde las cumbres ardientes
de tus pechos?
Y callas consentida,
lasciva,
gozosa
en el oscuro frente
de la noche.
El fuego
puede ser
una lamina de agua,
saliva,
impronunciable bitácora
donde perdernos,
sin más,
un lecho de amantes
donde nada es importante,
salvo la piel recorrida y consumada
y ese fragor de selvas y océanos
que siempre trae el sudor
y el dolor del viaje.



F

martes, 8 de julio de 2008

Demórate en partir







Demórate en partir.
Sé el ancla que me ate a la vida.
Dormido entre tus pechos
puedo sentir el viento cálido del mar,
la brisa altana del atardecer.
Nunca presumí de ser un buen amante,
dudo de mí
y del instante fugaz
que me da el destino.
Ahora es un lance más del juego,
lo sé también como te siento respirar
junto a mi oído
mientras tarareas
una vieja canción de amor.
Puede ser el tiempo una promesa,
pero puede llevarse todo,
ser nosotros un bosque o una isla,
la jaima que esconde un oasis
en el silencio de un desierto
o los náufragos perdidos de un último viaje.

Demórate en partir...la noche espera.



F

lunes, 7 de julio de 2008

Un barco en la noche







He ahondado en el fondo de un pozo.
Erguido en las palabras he caminado alrededor
cayendo sobre mi
el agobio de todos los que me miran.
Puedo ser un hombre sencillo,
no es poco,
lleno de miedos que me envuelven,
como a todos,
deseos que aprisionan todos mis pasos,
músicas que han derribado mis amores
o me han consolado en mis destierros.
Unas cuantas caricias saben de mí
como también me reconoce la piel que escucha mi voz
y siente que estoy cerca, me siente respirar…
Aun así, sé que hay muelles que nunca me esperan
aunque tengan mi nombre escrito a tiza roja
y yo sea un barco más en la noche.



F

domingo, 6 de julio de 2008

Hoy






Hoy necesitaría ser la carne y la sed,
el fragor de una batalla de cuerpos desnudos,
ese instante de dos bocas abiertas mordiéndose mutuamente,
el sudor de una sábana blanca,
las manos que poseen el ámbar,
el color iluminado de una mirada de deseo,
el sexo húmedo abierto al otro
o erecto buscando la señal,
el puente hacia el abismo.
Desiertos habitados por pasiones
y un círculo de fuego que ensalce la noche
como si en ello estuviera el universo meditando.


F

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