lunes, 14 de noviembre de 2011

Detrás de la ventana



Detrás de la ventana, quizás como siempre,
amanece con el ocaso de mis manos en tu cuerpo.
En las calles camina el otoño
y los primeros gabanes que cubren la mañana.
Tomamos un respiro.
En tu mirada una brizna del azul oscuro de la noche
y un horizonte derrocado de estrellas silenciosas.
En mi cuerpo el resto de una marea
como un barco llegando del Gran Sol al puerto del alba.


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