
No eran rojos los copos de tu sangre, ni la nieve ardía.
Entraba la púrpura del crepúsculo en la montaña
y vimos caer la primera nevada del otoño.
Tú eras silencio. Duro. Frío. Seco.
F
Entraba la púrpura del crepúsculo en la montaña
y vimos caer la primera nevada del otoño.
Tú eras silencio. Duro. Frío. Seco.
F
Así es el silencio.
ResponderEliminarte abrazo
Muchos silencios hablan por si solos...
ResponderEliminarYo no conozco la nieve...
ResponderEliminarA veces un silencio lo dice todo.
ResponderEliminarUn beso
en el corazon nevaba
ResponderEliminary el crepusculo se ensombrecia,
y tu silencio me recordó el mio,
pero era el viento frio el que pasaba
cómo duele cuando el otro se vuelve silencio...
ResponderEliminarQue difícil acercarnos cuando estamos cerrados.
ResponderEliminarBesos
Alba