jueves, 22 de octubre de 2009

Para vivir -- Pablo Milanes




No hay renuncia que no guarde una amargura



4 comentarios:

  1. todo lo que hay que dejar, no queriendo soltar... es amargo, aunque en ocasiones el tiempo nos pueda decir que fue acertado

    besos

    ResponderEliminar
  2. Me gusta esta otra cara de la moneda, Fernando. Unos gramos de victoria y una amargura.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. pues sí... pues sí...
    Mme Pompidou.

    ResponderEliminar